Uno no es dueño de uno, uno está en medio de uno,
como en una sábana usada desde niño,
éste que piensa y escribe es un hombre dormido que sangra,
un árbol obligado a reverenciar por el ventarrón, un pistilo erótico desnudo y nervioso,
me llegan tus palabras en el lenguaje de los sueños,
por un cable de carne enrojecida, te miro despojada de tus alas, a cambio te cuelgan óvulos,
te apareces sexualmente real, me despiertas,
como a una taza que se quebró en la noche
y me dejas orinado, fertilizado de muerte, alimentándome de semen, tirado.

Publicado por: |