Aliento, lo que presentimos dentro de ese cuerpo durante la voluntad,
exhalación del mismo sexo de dios, nuestro llanto es su eyaculación,
somos, seremos hijos, nido y cría,
carne y huesos, deseos de inocencia, ni fríos ni indiferentes al lívido del cosmos.
Pero un plumaje diferente, un eventual sacrificio de la mente
pude salvarnos del orgasmo divino.
La fe invertida nombra un nuevo emperador para el alma,
se baña en saliva igual que la lengua de un ángel ebrio.
Tras la muerte estricta su cuerpo continuó desayunando y durmiendo en cama.
Sin saberlo desafiaba la superestructura de los cielos.
No obstante, por desinteresada ciencia e innovaciones planetarias, después de 636 años vio que era cadáver, y que sus pasos los daba sobre su corteza cerebral, no sobre los fangos.
En estos temas, lo inexistente participó como madre de vientre luminario.
No caigan en olvido, sepan que al nacer se enviaron misioneros a la física, por cada ser humano fundado.
Un conocimiento, una perspectiva que los antropólogos no ven. La esencia violenta.
No se olviden.
Sima Qian bendito que desnuda a la muerte y a la verguenza y se reconoce como letra dentro de la caligrafía del universo.
Bajó del barco y se lavó la cara con madrugada,
halló monumentos, dorada existencia,
y luego más lentamente, historias artificiales, intentos de máquina,
sembró soldados en el camino de Dios,
como relatos femeninos para un hombre anclado.
Era su lugar, su pensamiento, su alimento,
pero la nostalgia lo siguió igual que piedras imitando palomas,
y lo acunó y lo durmió en su hombro.
Cuando despertó, una mujer colgaba de su brazo,
estaba otra vez en tierra natal, su casa de infancia se multiplicó por la ciudad,
y sus padres volvieron a copular para engendrarlo diez veces más.
Emprendió un viaje de diez años, montado en flotas despiadadas,
dejó atrás los juegos retóricos eróticos, entre epigramas y caligramas,
lo existente no explica, sólo entrega deducciones, se dijo.
Un único universo lo esperaba, el que cabe en el bolsillo interior.
Muchos años después llegó a su lugar, lo reconocieron las rocas,
el tiempo exacto se echó a sus pies, la luz le lamió un hombro, comprendió que llegaba.
Ahora se utiliza, se civiliza, es caníbal de sus pensamientos, se desnuda mirando al mar,
se concede, se inmigra, se lee, se logra, se madura, se repara,
antes y después de vivir, se baña en remolinos de medusa y canta.
Falda, fotografías, también el símbolo de algún pequeño obstáculo
El famoso tratado El origen de las especies
Una mujer recordando fragmentos, por causas hasta ahora desconocidas,
intenta dormir dura sobre su importancia
sin preguntas de Artrópodos,
habitualmente circulatoria, respiratoria,
con facilidad para los resultados, determinando,
mujer de patas, las patas de mujer.
Mientras, el limpiador de casas terrestre la mira
desde las aguas someras hasta la profundidad,
son todos los campos tuyos, todos los que se ven,
presente, latido, túnel de palmas, esto es lo que te digo:
en el instante de la saliva, lo invisible inexistente queda.
Nos caminamos mucho tiempo, me recorriste y te recorrí,
pero al llegar a mi lugar en tu lugar, en tu cuerpo, en tu alma,
no hubo descanso para mis pies heridos y caí.
Cuando llegaste a tu lugar en mi lugar, en mi cuerpo, en mi alma,
no hubo descanso para tus pies heridos de ortigas
y caíste muerta sobre fruta y carne, desmayada en mi pulpa.
Nos miramos mucho tiempo, y al vislumbrar mi pupila en tu horizonte
me di cuenta del ocaso sanguíneo que provocamos
y caí para ahogarme en tu mar tirado por palabras.
Soy cochero descabezado
con riendas que llegan hasta el futuro.
Abrió la puerta y afuera estaban sus ideas
las cavilaciones de cemento, pasto, hormigas
el abanico de manos suplicantes que se abría
y los caminos saltando como hipos acróbatas
Se imaginó recolectando recuerdos antes de salir
pero en sus pasos no encontró nostalgia,
sí gráficos, proyecciones, datos, medidas y planes,
en definitiva, mucho futuro en conserva.
Al regresar extrañó el pasado, y se dijo:
"debe existir un momento para acordarse y nada más,
así como la hora de almuerzo o el desayuno, hace falta una hora de recuerdos,
para terminar de vivir lo que ya se vivió, o releer las páginas ya volteadas,
volver a entender, a entender distinto
y a volver a no entender"
Soñar que vivo y luego despertar a la pesadilla
Creer que los ojos se abren, cuando en realidad se cierran, soy un ciego de luz
Inocente de estas praderas de piel, nací en medio de piernas montañosas
Me subí a la mujer gigante, aplasté a la mujer almendra, adopté a la niña de palo
Estoy cansado de enarbolar mi pene enmascarado,
cansado de la montaña con ojos que tapa el sol
Cansado de pertenecer, cansado de ser el ser de otros
Quiero descoser mis venas de mi espíritu, levantarme lleno de parches ajenos
Quiero doblar los barrotes de mi respiración y dominar mis alveolos,
nunca más quiero inhalar hasta la mitad
Me empeño, creo ganar, creo fracasar, pero me quedo en el mismo desierto
con un ratón de lágrimas en la mano.
